Lactancia





Los bebés alimentados a pecho tienen la posibilidad de mayor frecuencia y gravedad de aumento de la bilirrubina, y la ictericia ( color amarillo de la piel y mucosas ) excesiva puede ser un indicador de lactancia materna inadecuada, ya sea por problemas relacionados con el bebé: mellizos, ictericia, retraso del crecimiento intrautero, dificultades para prenderse al pecho, somnolencia, problemas neurológicos, cardíacos, respiratorios,etc; o bien relacionados con la mamá.

La producción de leche está controlada por dos mecanismos distintos, uno de ellos depende del estímulo del pecho  provocado por la succión del bebé, con la consiguiente liberación de unas hormonas que estimulan la producción de leche y  el reflejo de la bajada.

El segundo mecanismo y más importante aún, es el vaciamento completo de la mama, ya que existe un componente de la leche materna que actúa como inhibidor de la producción de leche  sino es eliminado eficazmente en cada mamada.

En resúmen, la producción inadecuada de leche puede ser el resultado de una succión insuficiente o bien por un vaciamiento inadecuado de las mamas.

Las mamás que desean dar la teta deben consultar sobre la lactancia en el período prenatal para descartar factores de riesgo que puedan dificultar la producción de leche, como por ejemplo: falta de agrandamiento prenatal de las mamas, pezones chatos o invertidos, variación anatómica mamaria, cirugía mamaria previa, agrandamiento mamario mínimo luego del parto, enfermedad médica grave.

El problema más frecuente, que afecta aproximadamente al 10 % de las mujeres, es el vaciamiento inadecuado de las mamas, ya sea por factores de la mamá o del bebé, mencionados ambos previamente, que producen un vaciamento ineficaz o poco frecuente y disminución del aporte de leche.

Son frecuentes en el bebé las dificultades para prenderse al pecho, incluso sin factores de riesgo anatómico.

Se recomienda: inicio precoz de la lactancia materna, internación en conjunto, asesoramiento sobre lactancia y evitar el uso de chupetes y de suplementos  innecesarios.

El 20 % de las mamás primerizas presentan congestión de las mamas, que puede dificultar que el bebé se prenda al pecho y mala transferencia de leche.

Se recomienda: mamadas frecuentes, aplicación de compresas tibias y el bombeo breve para establecer el flujo.

Otro problema frecuente son las grietas del pezón, a menudo producidas por una mala técnica de amamantamiento, sobre todo cuando el bebé no se prende adecuadamente, no cubre con su boca a la areola y el pezón. Si el dolor es intenso, la mamá puede temer darle la teta a su bebé, por lo tanto se produce disminución de las mamadas y menor producción de leche.

Se recomienda: una posición correcta del bebé, uso de crema de lanolina y el empleo temporario de un extractor de leche ( la leche recogida puede ser almacenada) mientras los pezones se curan.

El bebé recién nacido puede presentar ictericia relacionado con el amamantamiento y también por la leche materna. Su diferenciación le corresponde al médico, pero es necesario su reconocimiento por parte de los padres, si esta aparece luego del alta del hospital o de la clínca. 

La ictericia secundaria al amamantamiento se produce por una lactancia inadecuada, también llamada ictericia por falta de leche humana. Aparece durante la primera semana de vida, depende de factores maternos o del bebé, como se explicó anteriormente.

Si usted nota que su hijo cambia su color de piel, no se prende bien a la teta o bien la mamá presenta dolor, congestión, grietas, etc.en las mamas, con dificultad para alimentar al bebé, consulte con su médico de cabecera.

La leche humana  posee varios componentes que aumentan la bilirrubina no conjugada, lo cual puede producir ictericia por leche humana.  Puede suceder en bebés de 1 a 3 semanas de edad, sanos, sin otras patologías que causan ictericia por otros mecanismos, que se alimentan exclusivamente con leche materna y presentan adecuado progreso de peso.

Todos los recién nacidos dados de alta antes de las 48 hs de vida deben ser controlados a los 2-3 días, donde se debe controlar el peso, presencia o no de ictericia, la frecuencia y duración de las mamadas,  estado de las mamas ( signos de bajada de leche y también descartar problemas tales como, dolor, congestión, grietas, etc.), número de pañales que se cambian por día:si el bebé hace por lo menos 4 deposiciones por día y moja entre 6-8 pañales, indican una buena alimentación; y otros datos importantes a evaluar por parte del médico tratante.

Si el bebé recién nacido no nació a término, sobre todo los de casi a término entre las 35-37 semanas de gestación, pueden presentar más probalidades de tener dificultades en la lactancia, menor aporte calórico, mayor pérdida de peso y menor depuración hepática de la bilirrubina debido a su inmadurez. Por todo esto un recién nacido casi a término puede desarrollar ictericia más grave.

Se recomienda prolongar su estadía en el hospital o clinica, con el fin controlar su alimentación, progreso del peso, aparición de ictericia, etc. y tratar según corresponda los problemas que pueda presentar el bebé recién nacido pretérmino.

El alimento ideal para su bebé es la leche materna,

Si su bebé presenta algún problema para alimentarse, cambia el color de su piel o presenta otro problema o bien.

Si usted no se siente segura, no deje de consultar con su médico de cabecera.

Fuente: L.Davison,E.H.Thilo.Como evitar el Kernicterus.Pediatrics in review,en español 2004;25(2) 71-78.


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