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Lactancia

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¿Es posible amamantar a un hijo adoptivo?
Lic.María Paula Cavanna
Lic. en Psicología - Asistencia psicológica perinatal
Staff Zona Pediatrica


Este artículo está dedicado a todas aquellas "mamás del corazón", las que  han decidido adoptar un bebé, y darle su amor de todas las formas posibles.


Amamantar también es posible para ellas, aunque nunca hayan pasado por la experiencia de un embarazo o un parto, que son las situaciones que normalmente desencadenan las respuestas hormonales que desencadenan la producción de leche.

El aspecto más importante a considerar en este tema, es la relación vincular que se establece entre la madre y el bebé. Si nos centramos en esto, cada gota de leche lograda, será un regalo adicional.

El amamantamiento de bebés adoptivos es posible, pero insume mucho tiempo y mucho esfuerzo.

La mayoría de estas mamás, llegan a producir entre el 25% y el 75% de la leche que necesitan sus bebés, y el resto deberá ser suministrado necesariamente como complemento. Esto ocurre porque, como dijéramos anteriormente, no existen los nueve meses de cambios hormonales que facilitan este proceso.

Para suministrar el complemento, indicado por el pediatra en cada caso, recomendamos el uso del relactador. Su armado y utilización son muy sencillos, como describiremos a continuación, pero de todas maneras, es indispensable para la mamá adoptiva contar con el apoyo de otra mamá experimentada, que haya atravesado la misma situación, quien podrá también explicarle el modo de uso del relactador.


También existen relactadores que ya vienen armados, aunque su costo es un poco más elevado.

La forma de uso es la siguiente : se llena la mamadera con la cantidad de leche indicada por el pediatra, se arma el relactador como indican las figuras, y se coloca el extremo de la sonda en el pezón de la mamá,  sujeto con una cinta adhesiva para mayor comodidad. Se prende al bebé al pecho, logrando que tanto el pezón como la sonda queden dentro de su boca. Si está funcionando correctamente, se deberá ver la leche circulando a través de la sonda. Cuando el contenido de la mamadera ha bajado a la mitad, es el momento de cambiar al bebé de un pecho al otro y repetir la operación.

De esta manera, el bebé está recibiendo el alimento que necesita, sin succionar de una mamadera, lo cual debilitaría su ritmo de succión. Y lo que es más importante : está estimulando a su mamá para que pronto comience a producir su propia leche.

Para una mamá que esté pensando en amamantar a su bebé adoptivo, es indispensable el disponer de nucho tiempo para el bebé, de tenerlo todo el tiempo posible piel con piel, de tenerlo en brazos durante todo el día, o en mochilas, o con una kepina, pero siempre en contacto con el cuerpo de la  mamá. Sería importante que pudieran dormir en la misma cama, estrechando así el contacto y fortaleciendo el vínculo.

Con el correr de los días ( para cada mamá los tiempos son diferentes, pero por lo general, toma algunas semanas ) la madre podrá notar que aparece leche en sus pezones, y de ahí en más, su producción de leche irá aumentando. Cuanto menos tiempo de nacido tenga el bebé, más fácil resultará la tarea, porque estará menos acostumbrado a la succión por medio de la mamadera. De todas formas, cada bebé y cada mamá son únicos, y no existen fórmulas ni tiempos preestablecidos.

Por supuesto que será necesario que en los momentos en los que el bebé no esté mamando, la madre se estimule por medio de sacaleches , bombas extractoras eléctricas o a  pilas, o manualmente, si lo prefiere.

La idea no es hacer una explicación detallada del uso del relactador, ni evacuar todas las dudas referentes a este tema, porque como ya dijimos, esta no es una tarea que pueda emprenderse sola, sino que deberá contarse con el apoyo adecuado, la contención y la experiencia de otra mamá. Quisimos mostrar que amamantar a un hijo adoptivo es posible, que la relación vincular está siempre en primer plano y que la lactancia natural facilita mucho la comunicación, el conocimiento, el vínculo entre la mamá y SU hijo. El contacto piel a piel, la comunicación a través de la mirada, la sensación de producir la leche que su hijo necesita, son sin duda experiencias muy intensas, que ninguno de los dos debería privarse de disfrutar.

Existen dispositivos armados, que se venden en algunos locales de artículos para bebés o farmacias, que reemplazan perfectamente al relactador.

Consulte a su pediatra
En la salud de los niños el pediatra es irremplazable!


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