Se ha recorrido ya un largo
camino para sensibilizar e informar sobre la amenaza del ciberacoso.
Se ha
conseguido llamar la atención sobre este fenómeno para movilizar a la
ciudadanía y a las diversas administraciones públicas que, en muchos casos y
especialmente en el ámbito escolar, han activado planes y recursos preventivos.
Sin descuidar lo anterior, porque la lucha es constante, hay que avanzar un
paso más y crear recursos y procedimientos para la intervención…
¿qué hacer
cuando se produce un caso?.
Es preciso establecer tanto servicios de apoyo como protocolos de intervención
para la gestión autónoma.
Cuando se descubre una situación de este tipo, la
comunidad educativa trata de dar una respuesta basada en el conocimiento del
bullying tradicional y los planes de convivencia diseñados. Sin embargo, son
muchos los matices y diferencias en relación al tradicional acoso escolar y
demasiado importantes las consecuencias como para permitirnos el lujo de
equivocarnos.
Cada minuto que pasa la víctima está a un click de sus
acosadores.
Intervenir de inmediato y hacerlo de forma adecuada es clave. En
ocasiones la iniciativa debe ser de la propia victima y, en todo caso, es
precisa su colaboración.
Decálogo
para una víctima de ciberbullying: (click en cada enlace para ampliar)
1) Pide
ayuda. Si eres menor recurre a tu padre o tu madre o, en su defecto, a una
persona adulta de confianza. Asegúrate de que esa persona conoce y entiende
estas pautas para que ambos podáis remar en el mismo sentido y para que, en su
ánimo de protección, no haga cosas que acaben siendo perjudiciales.
2) Nunca
respondas a las provocaciones. Hacerlo no te ayuda en nada y, sin embargo,
es un estímulo y una ventaja para quienes te acosan. Mantén la calma y no
actúes de forma exagerada o impulsiva en ningún caso.
3) No
hagas presunciones. Puede que ni las circunstancias ni las personas que
parecen implicadas sean como aparentan. Mantén un margen para la duda razonable
porque actuar sobre bases equivocadas puede agravar los problemas y crear otros
nuevos.
4) Trata
de evitar aquellos lugares en los que eres asediado en la medida de lo
posible hasta que la situación se vaya clarificando. Si se trata de redes
sociales o comunidades online no te será difícil. Si el acoso llega por el
teléfono móvil, no descartes cambiar de número.
5) Cuanto
más se sepa de ti, más vulnerable eres y más variado e intenso es el daño que
pueden causarte.
¿Imaginas una mentira ridiculizándote construida sobre
datos privados reales escrita en tu muro?¿qué pasaría si alguien, haciéndose
pasar por ti, insulta a tus amistades?. Es momento,
por lo tanto, de cerrar las puertas de tu vida online a personas que no son de
plena confianza.
Para ello:
a) Evita
intrusos. Para ello debes realizar, en orden, estos pasos:
a.1)
Realiza un chequeo a fondo de tu equipo para asegurarte de que no tienes
software malicioso (troyanos, spyware…) que puede dar ventajas a quien te
acosa. Es importante. Dispones de herramientas gratuitas para ello en la
dirección www.osi.es.
a.2) Cambia las claves de acceso a los servicios online que usas, pero nunca
antes de haber realizado el paso anterior. Recuerda que deben ser complejas de
adivinar y llevar combinados números y letras.
b) Depura
la lista de contactos. Revisa y reduce la lista de contactos que tienes
agregados en las redes sociales (o en otros entornos sociales online).
c) Reconfigura las opciones de privacidad de las redes sociales o similares en las que
participes y hazlas más estrictas. Asegúrate de que sabes bien cómo funcionan
estas opciones y sus implicaciones.
d) Comprueba
qué cuentan de ti online. Busca la información sobre ti publicada otras
personas y trata de eliminarla si crees que puede ser utilizada para hacerte
daño.
e) Repasa
la información que publicas y quién puede acceder a ella y poner, a su vez,
al alcance de terceras personas.
f) Comunica
a tus contactos que no deseas que hagan circular informaciones o
fotografías tuyas en entornos colectivos.
g) Ejerce
tu derecho sobre la protección de datos personales. Tú decides el uso que
se puede hacer de ellos, incluyendo tu fotografía.
6) Guarda
las pruebas del acoso durante todo el tiempo, sea cual fuere la forma en
que éste se manifieste, porque pueden serte de gran ayuda. Trata también de
conocer o asegurar la identidad de los autores pero, en todo caso, sin lesionar
los derechos de ninguna persona.
7) Comunica
a quienes te acosan que lo que están haciendo te molesta y pídeles, sin
agresividad ni amenazas, que dejen de hacerlo. Recuerda que no debes presuponer
hechos o personas en tu comunicación, por lo que debes medir muy bien cómo lo
haces, sin señalar a nadie en público, pero a la vez tratando de asegurarte de
que se entera la persona o personas implicadas.
8) Trata
de hacerles saber que lo que están haciendo es perseguible por la Ley en el
caso de que el acoso persista. Les puedes sugerir que visiten páginas como
www.e-legales.net o www.ciberbullying.net para que lo comprueben por sí mismos.
9) Deja
constancia de que estás en disposición de presentar una denuncia, si a
pesar del paso anterior continúa el acecho. Manifiesta que cuentas con pruebas
suficientes recopiladas desde el inicio y que sabes cómo y dónde presentarlas.
Debes indicar que, si el acecho persiste, te verás obligado a acudir a la
policía.
10) Toma
medidas legales si la situación de acoso, llegado este punto, no ha cesado.
Algunas
notas a considerar para la puesta en práctica de estas recomendaciones:
• Aunque
son, en su mayoría, pautas de aplicación también para víctimas adultas y fuera
del contexto escolar, cuando se deseen transmitir a niños y adolescentes se
precisa una modulación en la forma de comunicar el mensaje.
• Cada
caso y persona es diferente. Por ello, estas indicaciones pretenden ser de
ayuda, de forma completa o parcial, en los sucesos más comunes.
• El
orden en que se toman las medidas es importante. No obstante, la gravedad de
los hechos en algunos casos puede requerir acelerar la ejecución de
determinados pasos, reducir el intervalo entre ellos o directamente obviarlos.
• En
casos extremos, la solicitud de ayuda a la policía debe ser inmediata.
Mientras
se ultima su revisión el curso escolar ha empezado y, por ello, deseamos
avanzar aquí estas pautas básicas e inéditas para quien le puedan resultar de
ayuda.
video sobre Ciberbullyn y Ciberacoso