Infecciones del recién nacido Infecciones congénitas Las infecciones del recién nacido son relativamente frecuentes, se calcula hasta un 2% de los fetos se infectan intraútero, y hasta un 10% de los recién nacidos se infectan durante el parto o durante el primer mes de vida. En Argentina, se estima por ejemplo, entre 3500 y 7000 casos por año de infecciones del recién nacido. Las infecciones del recién nacido pueden ocurrir intautero o prenatales, se transmiten a través de la placenta ( sífilis, rubeola, citomegalovirus, parvovirus, VIH, varicela zóster, listeria, toxoplasmosis) y las infecciones perinatales, ocurren justo antes o durante el parto, generalmente puede tratarse de bacterias del canal del parto ( estreptococo grupo B, listeria, escherichia coli, chlamydia) o de virus como el virus del herpes simple, de la hepatitis B y del VIH. En caso de rotura prolongada de la bolsa, la que favorece la invasión de bacterias ( síndrome de infección amniótica ) puede producir neumonía congénita o infección bacteriana generalizada del feto o del recién nacido, según en que momento ocurra Las manifestaciones clinicas más frecuentes que orientan a una probable infección intrauterina son:- Abortos, muerte intrauterina - Prematurez
- Retardo en el crecimiento intrauterino
- Ictericia : es la coloración amarillenta de piel y mucosas como consecuencia del aumento de la bilirrubina
- Hidrops no inmunológico: el recién nacido se presenta en mal estado general, anemia, edema generalizado secundario a falla cardíaca debido a la grave anemia fetal
- Retraso madurativo: falta de progresos en el desarrollo psicomotor y déficit intelectual
- Microcefalia: disminución del perímetro cefálico por debajo de los valores esperables para la edad del bebe
- Hidrocefalia: es consecuencia de un trastorno de la circulación y reabsorción del líquido cefalorraquídeo
- Hepatoesplenomegalia: aumento del tamaño del hígado y del bazo
- Miocarditis, Cardiopatía cóngenita
- Calcificaciones cerebrales
- Lesiones de piel
- Disminución de la audición
- Lesiones oculares
El diagnóstico de las infecciones del feto y del recién nacido no es tan sencillo. Cuando una mujer embarazada presenta fiebre y se sospecha una infección fetal, la búsqueda diagnóstica debe basarse fundamentalmente en la historia materna con sus antecedentes personales, patológicos por ejemplo, eruptivas como varicela, rubeola, contactos cercanos con enfermedades virales o vacunas recibidas hasta ese momento, por ejemplo hepatitis B, doble viral, etc, de enfermedades venéreas tanto de ella como de su pareja y otros antecedentes. De acuerdo a lo interrogado, el médico solicitará los estudios que considere necesario, las pruebas serológicas maternas son el método tradicional para evaluar a la mamá. Los estudios serológicos que generalmente se solicitan en las mujeres embarazadas son para detectar toxoplasmosis, rubeola, citomegalovirus, herpes simple, sífilis, parvovirus y el virus de la varicela - zóster, hepatitis B y VIH, según la sospecha se pedirá lo que el médico considere. Si los datos de las serologías maternas no son concluyentes puede que sea necesario otros estudios como una amniocentesis y posiblemente una cordocentesis ( extracción de sangre del cordón umbilical guiado con ecografía de alta resolución), las muestras obtenidas permiten llegar al diagnostico de la infección fetal. Los controles del embarazo deben realizarse periódicamente, a través de la ecografía fetal se controla el crecimiento del bebe y en caso que el médico lo requiera le solicitará otros estudios. El diagnostico en el recién nacido depende de los datos maternos, además debe ser estudiado junto a su madre ( serología pareada madre- hijo ) ante la sospecha de una infección congénita, se investiga aquellas infecciones que pueden ser tratadas como toxoplasmosis, sífilis, Chagas y herpes simple. También se realizan estudios oftalmológicos y estudios de imágenes, como radiografía de cráneo y/o ecografía cerebral, y radiografía de huesos largos. EL CONTROL DEL EMBARAZO ES MUY IMPORTANTE PARA LA MADRRE Y SU HIJO, CONCURRA PERIODICAMENTE AL CONTROL CON SU MEDICO DE CABECERA.
Trackback(0)
|