filesmonster.biz
Urologia

Libreta de salud infantil familiar digital




Revisión para Pediatras de Zona Pediatrica

Claves en el manejo del niño con Fimosis
Dra. Maria de las Mercedes Ruggeri
Directora de Contenidos - Zona Pediatrica

  1. La piel del prepucio no se rebate en la gran mayoría de los niños pequeños hasta los dos años de edad. Esta situación es normal y fisiológica. Se denomina fimosis fisiológica, generalmente existen adherencias entre el prepucio y el glande.

  2. No se aconseja ningún tipo de maniobra con el fin de modificar esta situación normal en los niños pequeños, ya que si se intenta la retracción forzosa se producen pequeñas grietas cuya cicatrización posterior puede ser causa de una fimosis iatrogénica, lo cual no es infrecuente.

  3. La piel del prepucio se puede retraer a la edad de los tres años en el 90%  de los niños.

  4. La presencia de adherencias balanoprepuciales forman parte de este proceso natural, no debiendo ser manipuladas. Habitualmente se resuelven espontáneamente cuando los niños abandonan los pañales.

  5. Si se observa el prepucio con el meato puntiforme y chorro miccional sin esfuerzo o sin dificultad alguna, debe ser considerado normal al desarrollo del niño siendo innecesario la realización de maniobras para modificar tal situación.

  6. Si ocurriese un episodio de infección urinaria en el niño pequeño, mas aun en los primeros tres meses de vida, deberá ser estudiada su vía urinaria para descartar patología de base asociada o no a estrechez del prepucio.

  7. Si la fimosis se asocia a patología del árbol urinario e infecciones urinarias recurrentes a pesar del tratamiento preventivo con antibióticos, o presenta bacteriuria crónica de difícil manejo a pesar del tratamiento preventivo con antibióticos, la  fimosis en estos casos debe ser corregida quirúrgicamente.

  8. Si la fimosis  no presenta en asociación patología del árbol urinario pero si se asocia con infecciones urinarias recurrentes, la estrechez deberá ser resuelta quirúrgicamente.

  9. Si ocurriese un episodio de infección urinaria, sin recurrencias, y con vías urinarias normales, no es necesario la cirugía de la fimosis.

  10. Se observa con frecuencia la presencia de pequeñas acumulaciones blanquecinas debajo del prepucio, sobretodo a nivel del surco balánico, denominadas quistes de esmegma ,corresponden a secreción sebácea y descamación epitelial que quedan atrapadas entre el prepucio y el glande. Habitualmente son asintomáticas, y se eliminan espontáneamente cuando las adherencias se liberan.

  11. La formación de un globo en el prepucio, en el momento de la micción, condicionado por una fimosis puntiforme, habitualmente no requiere la realización de maniobras para modificar la situación, siendo su resolución espontánea. Salvo que se produzca alteración en la emisión de la orina con rémora y aparición de infección urinaria, la resolución deberá ser quirúrgica.

  12. La asociación de fimosis con balanopostitis recurrente, es indicación de tratamiento quirúrgico de la estrechez del prepucio

  13. Solo se indican maniobras manuales de retracción del prepucio a los niños mayores de seis años, como parte su higiene corporal habitual.

  14. La fimosis manifiesta mas allá de los seis a siete años deberá ser corregida quirúrgicamente.

  15. Aquellos niños mayores que presentan dificultad para orinar, será necesario descartar la asociación de fimosis con otras patologías.

  16. El examen de rutina de todos los adolescentes debe incluir la exploración de los genitales. El interrogatorio debe ser dirigido para descartar la presencia de dificultad durante la micción y el acto sexual.

  17. No olvidar, todo niño que presente fimosis debe tener resuelto su problema del prepucio y ser capaz de higienizarse el glande, con el comienzo de la pubertad.

  18. La presencia de fimosis no tratada luego de la época puberal, actúa como factor predisponente del cáncer de pene en la adultez.

  19. La parafimosis, es una situación de urgencia médico quirúrgica. Se produce como consecuencia de haberse rebatido la piel del prepucio en presencia de un anillo balanoprepucial, siendo dificultoso modificarlo o reducirlo. Si el mismo lleva poco tiempo de evolución y el edema no es importante se puede intentar la reducción manual aplicando previamente un anestésico local y/o sedación. La técnica consiste en la expresión suave de la cabeza del glande, intentando introducirlo con ambos dedos pulgares y los dedos restantes tratan de llevar el prepucio hacia delante. Si no se logra la reducción manual debe realizarse tratamiento quirúrgico de urgencia sin perder mucho tiempo.        

Referencias


  1. Archivos Argentinos de Pediatria Vol 1 2001 - Pag 80-83.

  2. Pronap Programa Nacional de Actualización Pediátrica 1996 - Modulo I - Patologia Quirurgica Frecuente. Dr. Ricardo N. Cassella.

  3. Nelson- Tratado de Pediatría - Editorial McGraw Hill- Interamericana
    Decimoquinta Edición Volumen II - Pag. 1927

  4. Dialogos en Pediatria - Vol VI Dr J. Meneghello R. - Pag 43 - Publicaciones Tecnicas Mediterraneo LTDA.

 

Zona Pediatrica Staff
www.zonapediatrica.com 


Comparte este contenido

Submit to FacebookSubmit to Google PlusSubmit to TwitterSubmit to LinkedIn

NO tienes permisos para ingresar comentarios

Buscar en Zp