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Prevención de accidentes

Libreta de salud infantil familiar digital




Ingesta de tóxicos y cáusticos
Texto extraido de la web InfoFamilia de la Asociación Española de Pediatría
Coordinador de InfoFAMILIA: Dr. Julio Guerrero-Fdez.
Director web de la AEP: Dr. Carlos A. Díaz Vázquez

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Autores del Artículo:
Dres. JL. Aparicio Sánchez, PS. Casas Delgado
Hospital Universitario de Canarias. Tenerife
Fecha del artículo: Enero 2003.
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¿Qué son los causticos?


Productos cáusticos son aquellas sustancias que tienen capacidad para producir quemaduras químicas en contacto con nuestro organismo. Existen sustancias caústicas a las que los niños tienen relativo fácil acceso: la lejía, el amoniaco, la sosa cáustica (empleada en detergentes desatascadores químicos); las sales sódicas (como lavavajillas o detergentes) y los ácidos sulfúrico (agua fuerte) y clorhídrico (empleado como limpiametales y limpia WC).

 

¿Qué son los tóxicos?

Entendemos por tóxico a toda aquella sustancia que ingerida es capaz de producir algún efecto en nuestro organismo (intoxicación). Las intoxicaciones más frecuentes en la infancia son las producidas por los medicamentos existentes en el hogar. Son accidentes frecuentes que el hermano mayor jugando a los médicos le de unas cucharadas de un famoso antitérmico a su hermano menor, o que el niño a escondidas imite a su abuela y se tome las pastillas que la misma tiene guardada en su mesilla de noche.

 

¿Qué síntomas nos pueden hacer sospechar de la ingesta de cáusticos o tóxicos?

* Tras la ingesta de cáusticos, lo más característico es la dificultad o imposibilidad para deglutir lo que produce salivación intensa, babeo continuo, dolor de garganta o pecho al tragar, llanto, agitación e irritabilidad. Puede afectarse la boca, con hinchazón y dolor en labios, lengua y paladar, y la laringe desencadenando una respiración dificultosa y ruidosa. El dolor torácico o abdominal junto con vómitos que pueden ser con sangre, febrícula y mal estado general serían indicadores de gravedad.

* Debemos sospechar una intoxicación en casos de somnolencia, convulsiones, dificultad respiratoria, alteraciones de la marcha, vómitos ... sin otra enfermedad que lo justifique, y en general, si el niño, sobre todo si es menor de 5 años, tiene síntomas complejos de inicio brusco. Hay que tener en cuenta que según el tóxico ingerido los síntomas pueden ser muy variados.

 

¿Qué debo hacer en casa?

El mejor tipo de tratamiento de este tipo de accidentes es su prevención. Para ello asegúrese que todos los medicamentos y los productos de limpieza de su hogar se encuentran bajo llave; nunca guarde productos domésticos peligrosos en botellas de agua o de refrescos, frascos vacíos o vasos.

No obstante, si su hijo ingiriera algún tipo de sustancia tóxica o cáustica tiene que actuar inmediatamente:

* Si la sustancia ingerida es un cáustico: Nunca provocar el vómito. La administración de agua o leche en pequeña cantidad (no gran cantidad para no provocar vómitos) puede ayudar a diluir el producto, disminuyendo de este modo su capacidad de lesionar. No obstante, en algunos casos puede ser preferible no dar nada para evitar un vómito inesperado y, de este modo, evitar que el cáustico vuelva a pasar por el esófago lesionándolo.

* Si la sustancia ingerida no es caústica: Procurar el vómito mediante estimulación de la faringe del niño. El vómito no se inducirá en los siguientes casos: Disminución del nivel de conciencia (somnolencia); enfermedad neurológica previa del niño; y en ingesta de derivados del petróleo (gasolina, gasoil, etc); caústicos o cianuro.

 

¿Qué datos debe aportar al médico?
* La dificultad está en que en muchas ocasiones los padres no están presentes en el momento de la ingesta del producto, por lo que hay que recopilar datos a partir de hallazgos indirectos. Recoger en una bolsa y llevar al médico todos los medicamentos existentes en casa, independientemente de que usted crea que el niño haya podido tener acceso a los mismos o no.

* Si conoce la sustancia ingerida, no olvide llevar el envase o etiqueta de la misma pues conocer exactamente su composición es de importancia capital para que el médico pueda aplicar el tratamiento más adecuado. También debe informar sobre la cantidad de sustancia ingerida , tiempo transcurrido aproximado, si su hijo ha vomitado o no, los síntomas que presenta el niño ( llanto, irritabilidad,babeo, nauseas, vómitos...)

 

Texto extraido de la web InfoFamilia de la Asociación Española de Pediatría
Coordinador de InfoFAMILIA: Dr. Julio Guerrero-Fdez.
Director web de la AEP: Dr. Carlos A. Díaz Vázquez

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