filesmonster.biz
Enviar contenido

Libreta de salud infantil familiar digital






Matronatación: qué podemos esperar?
Dra. Patricia Cirigliano
Directora de la Primera Escuela Argentina de Natación para Bebés
http://www.matronatacion.com.ar/


La iniciación acuática de los bebés recién nacidos o los pequeños menores de 5 años, despierta en papá y mamá singulares expectativas. Entre la ilusión y la realidad se encuentran los alcances de la verdadera Matronatación.


Vivimos con mucho amor y poco tiempo. Matronatación ha encontrado alternativas que permiten a padres e hijos aprender y compartir fructíferamente los momentos en compañía.

A nadar se aprende temprano
Las sesiones en el agua más allá del aprendizaje mismo de la natación facilitan los intercambios afectivos entre padres e hijos.
Aunque un observador inexperto podría interpretar las clases de Matronatación, como un simple retozo a compartir, la experiencia de más de cuatro décadas ha mostrado que los intercambios afectivos que realiza la familia durante los encuentros acuáticos generan fuertes e inolvidables sentimientos.

Apenas caído el cordoncito umbilical, los pequeños están aptos para comenzar, previo control con el neonatólogo o pediatra.
El inicio es dulcísimo y cuando se produce en las primeras semanas de vida, es el padre quien entra al agua para recibir al bebé, de manos de la madre que aún atraviesa el período puerperal.

Para papá, es también una experiencia inolvidable que se traduce en adelante en un especial apego hacia los hijos. En adelante, con mamá en el agua, la felicidad se completa.

Los vínculos padres-hijos tan complejos y definitorios para la personalidad de los niños, encuentran un lugar propicio para desarrollarse de modo óptimo.

Las primeras interacciones con los hijos, están basadas en el contacto y el buen sostenimiento, es mucho más que un simple abrazo o algunas caricias. Para el lactante, la forma en que es mirado, tocado o sostenido es un mensaje directo del amor que sienten por él pero, a la vez, permite al niño devolver ese amor con respuestas cada vez más integradas y visibles.

Los profesores especializados representan una ayuda importante sobre todo para los padres primerizos. Una indicación adecuada puede contribuir en un instante a la armonía familiar a punto de desequilibrarse negativamente.
El agua cálida, induce a todos a relajarse desalojando las tensiones y el stress de la vida diaria.

En las mejores condiciones corporales los mimos y las palabras cariñosas fluyen espontáneamente, y la risa compartida es una frecuente expresión que acompaña a estos momentos que serán inolvidables.

 Por otra parte, las más avanzadas teorías del aprendizaje indican que un contexto amable es la mejor plataforma para aprender. Una experiencia que Matronatación ha corroborado desde hace más de 40 años y se hace evidente cuando los ex-bebés nadadores vuelven a la Escuela con sus hijitos.  

Experimentando clase a clase
Con Matronatación  el bebé aprende cada clase y lo que aprende no lo olvida. Así como se construye un edificio, sobre la buena base de las primeras experiencias agradables y útiles, los bebés construyen su aprendizaje.
El control respiratorio bajo el agua constituye una habilidad vital que se aprende fácilmente, durante el primer mes de aprendizaje.

Cada encuentro con el agua debe concluir con la incorporación de algún conocimiento o habilidad. Hay un término promedio de aprendizaje, cualquiera sea la característica personal de los niños y sus padres.

El aprendizaje básico de supervivencia puede ser alcanzado en cuatro o cinco meses.
En solo cuatro sesiones un bebé puede aprender a reaccionar favorablemente bajo el agua y disfrutará estando sumergido toda vez que al emerger reencuentre la sonrisa de papá y mamá.
El accidente debe ser prevenido y los niños han de aprender pronto las conductas de autocuidado.
Mucho tiempo en el agua sin aprendizaje verdadero genera por el contrario la adquisición inconsciente de conductas riesgosas que facilitan los accidentes.

Iniciación deportiva desde chiquitos
Hoy en día se considera que la vida deportiva empieza muy temprano, porque el aprendizaje de las primeras habilidades se consigue a través de los juegos corporales del bebé con sus padres. El gusto por el movimiento y la confianza para intentar aprendizajes novedosos, parecen provenir en gran parte de estos primeros contactos y del buen ánimo de los padres para brindar a los pequeños estímulos vitales que los desafían e invitan a probar.

El medio acuático es estimulador por excelencia a una edad en que el bebé aún no se sostiene solo y se encuentra a gusto en brazos.
Con la compañía de sus padres los juegos resultan sencillos y seguros y  son esenciales  para que, apenas unos meses más adelante llegue la autonomía que  permita a los bebés nadar solitos.
Mes a mes, aumentarán rápidamente las habilidades en el agua y también fuera de ella. La coordinación y el equilibrio estarán favorecidos por la ausencia de miedo y tensiones innecesarias. Los bebés nadadores son a la vez prudentes y valerosos.

La armonía que admiramos en el bailarín o en el deportista de alto rendimiento se asemeja en mucho a la graciosa eficiencia de los movimientos de estos pequeños atletas que son los bebés y los niños pequeños porque sus acciones son enérgicas sin perder suavidad, y esto les permite desplazarse con habilidad.

La serenidad y el placer que experimentan hace que los bebés disfruten de un excelente control de su respiración y es por eso tan común verlos sonreir bajo el agua algo muy costoso para la mayoría de las personas que no nadan desde bebés.

La Matronatación es también una base importante para desarrollar otros deportes y es común que se trasladen las destrezas adquiridas en el agua al patinaje, la equitación y el ski si se da a los pequeños la oportunidad temprana para practicarlos.

Deportes vs. Sedentarismo
Los consejos pediátricos, hoy en día, tienen en cuenta no sólo la vida actual de los niños sino que están dirigidos a lograr una vida saludable para los adultos y aún ancianos.
Ya se sabe que los hábitos se instalan en la conducta humana desde la infancia y que lo referido a la alimentación, como la higiene y el ejercicio continúan a lo largo de muchos años, para bien o para mal.

Acostumbrar a los niños a la actividad y el juego es un modo útil y comprobado para aumentar las reservas de inmunidad que les permitirán en adelante defenderse mejor de las agresiones del medio ambiente y de las infecciones.

Lo que es fácil para los niños, como adquirir el gusto por la vida activa, se hace costoso y difícil para los adultos, a pesar de que las recientes investigaciones médicas, adjudican al sedentarismo la responsabilidad de no pocas enfermedades consideradas graves, a la vez que señalan al ejercicio y el deporte como un antídoto eficaz a cualquier edad.
Los bebés nadadores no olvidan nunca la asociación entre el juego, el bienestar y la alegría ni el marco amoroso con que se iniciaron deportivamente.

Será un campeón ?
La práctica de la Matronatación desarrolla desde bebés las capacidades naturales e incrementa notablemente la aplicación de estas aptitudes en variadas e interesantes formas de destreza.
Matronatación es un método holístico, es decir que considera armónicamente todas las dimensiones de la personalidad humana. Es por eso, que todas las propuestas de juego tienden a lograr un óptimo aprendizaje pero nunca pretenden forzar la evolución de los pequeños basándose en objetivos y deseos de los adultos, aunque se trate de sus propios padres.

Por otra parte, es importante que mamá y papá conozcan que como se dice comúnmente en el mundo del deporte “un campeón nace y se hace”. Esto significa que la velocidad de reacción, la fuerza, la potencia y la capacidad para resistir a los esfuerzos están genéticamente programadas y que, en todo caso, el aprendizaje temprano sólo podrá optimizar aquellas cualidades con que los niños han nacido.

Nada más alejado de la Matronatación que la búsqueda de un “récord” infantil.

Sin embargo, muchos ganan sus medallas porque nadando desde muy chiquitos su capacidad de reacción y la habilidad para avanzar con técnicas correctas los hace veloces. Pero eso no implica que entrenándolos se los pueda “sacar” campeones.

El tiempo y la madurez, junto a su propio gusto por el deporte, decidirán. 

Adultos y niños ante el accidente acuático
En Matronatación se persiguen con  intensidad afianzar los lazos de amor entre la familia (los padres e hijos, los hermanos), pero también es un objetivo evitar   los sucesos traumáticos en el agua y aprender respuestas vigorosas  y adecuadas  ante un posible accidente.

Aún con su corta edad  los niños pueden con su serenidad y aprendizaje previo ayudar a quienes los auxilian para salvar su vida.

Como es natural, nadar es la respuesta más importante ante una emergencia acuática.

Nadar implica, no sólo moverse a través del agua en forma armoniosa y eficaz, sino que también amplía el dominio de la respiración y la emoción.

La supervivencia ante un accidente requiere de este saber, el saber nadar en un amplio abanico de experiencias.

El hundirse, tragar o inspirar agua, hechos que se producen cuando se desconoce “el arte de nadar” son sucesos traumáticos que la memoria corporal y emotiva guardan para siempre.

Comenzadas sus clases un bebé de pocas semanas de vida será capaz de salir rápidamente a la superficie, pero deberá ser alzado prontamente.

Si el bebé conoce lo que es estar sumergido y lo ha experimentado en el alegre ámbito de sus clases, su reacción será favorable al eliminar el pánico que desencadenan la sorpresa y lo desconocido.

Tan sólo 30 segundos bastan lamentablemente para provocar el ahogamiento en un niño que desconoce el control respiratorio subacuático, y además, está asustado.

A medida que el niño crece y aumente su desarrollo psicomotriz, podrá incorporar recursos muy importantes para la sobrevivencia, como por ejemplo buscar rápidamente la superficie y orientarse hacia el sitio seguro más cercano, sostenerse para poder elevar su cabeza fuera del agua, y aún salir por sí mismo del lugar donde ha caído.

Un bebé nadador, al llegar a los 5 años será capaz también de nadar los diferentes estilos en distancias razonables y aprender a prevenir accidentes fatales aún estando vestido.

No obstante estas habilidades la responsabilidad de los padres jamás queda excluida. Recién cuando la mente infantil haya alcanzado un grado de madurez el niño podrá prevenirse en forma independiente. Del mismo modo que un niño que corre habilmente no debe cruzar solo una ruta, un excelente nadador debe ser cuidado.

¿Exigimos que el agua de la pileta esté clara, y eso es suficiente?
El único modo de controlar la calidad del agua es a través de controles bacteriológicos continuos.
El agua contaminada puede ser transparente y también aquella que es nociva para la piel y mucosas por exceso de cloro.
Los padres pueden exigir que les muestren los resultados de estos exámenes y asegurarse del control de salud de todos los usuarios. El agua debe ser filtrada y los productos utilizados no deben agredir la piel ni mucosas de los bebés.

La salud del bebé y Matronatación
Uno de los beneficios de la Matronatación es propiciar el encuentro entre los niños sin exponerlos a experiencias desagradables.

Los muy pequeños tienden a tocarse y a veces a arañar y empujar, por lo que si se los deja solitos pueden agredirse a pesar de la inocente intención de acercarse y conocer. Los mayorcitos suelen querer pegar o morder. Por esto es una ventaja enorme que la primera socialización se realice en presencia de los padres. Ellos pueden impedir, siempre a tiempo, el manotón como los mordiscos o la violencia del golpe del juguete que arroja el impetuoso chiquilín.

Son los padres los que pueden, de este modo, edificar en el espíritu infantil, la confianza en el mundo social.

Un mundo acogedor y amable donde el propio derecho y el de los otros puede aprenderse poco a poco. Pronto llegará el tiempo en que los niños ingresen, ya solos, al jardín de infantes.

Los bebés que han vivido satisfactorias experiencias sociales, saltan por encima de las adaptaciones dolorosas y no están expuestos a la agresión inesperada de los demás chiquitos.

Muy pequeños, los bebés reconocen a sus amiguitos acuáticos que comparten, semana a semana la clase , esta familiaridad aumente la autoconfianza y la confianza en los demás.

El agua y las canciones suaves, cantadas por la mamá son una ayuda excelente para moderar la conducta de los bebés ansiosos o muy exigentes.

Muchas veces el hambre “rabioso” impide a los niños alimentarse bien, a pesar de su deseo.

Otras veces, niños muy pasivos son desganados o irritables.

El hecho de poder mamar dentro de la piscina, facilita las conductas de encuentro madre-hijo y para los más remolones el agua es estimulante.

Muchos pediatras indican Matronatación para mejorar el entendimiento entre la mamá y su bebé a la vez que aprovechar la estimulación del agua cálida y el acunamiento que provocan los juegos durante la clase. Más relajada, la mamá contribuye a beneficiar la función del amamantamiento de su bebé.

Con el sueño pasa algo semejante. En general, los bebés muy vitales, necesitan desgastar energías con una rutina que sea algo más que estar en brazos o jugando en la cuna. Con esas características los niños de 2 y 3 años, tampoco están satisfechos con los juegos de la plaza y a menudo les sobran energías aunque concurrieran 3 o 4 horas al jardín de infantes.

La potencia infantil es extraordinaria y la sed de actividad debe aprovecharse en el momento más oportuno del desarrollo. Por eso puede ser la matronatación una actividad a elegir.

Docencia: misión más allá del amor a los niños
El amor a los niños es sólo un requisito para comenzar aprender la enseñanza de la Matronatación. Personas bien intencionadas no bastan para un trabajo tan delicado con bebés o niños tan pequeños expuestos al accidente y los traumas psíquicos por su natural dependencia de los adultos.

Se evitarán tragedias sin consuelo si los niños mayores van a la pileta acompañados y vigilados únicamente por profesores con títulos docentes que aseguren su responsabilidad ante los padres. Debe exigirse claridad con respecto a este punto a los directores de cualquier Escuela de Natación.

Para padres que quieren educar a sus  hijos libres?
La enseñanza tradicional estuvo fuertemente arraigada a la idea de una autoridad, que, en muchos casos, se transformó en autoritarismo. La libertad responsable de los padres y el respeto a las familias son básicos en los fundamentos de matronatación. Allí no caben las interferencias ni la invasión profesional o docente de los roles de los padres. Por el contrario, el contexto educativo se coloca a disposición de la familia. Papá y mamá aprenden clase a clase los juegos seguros, las normas de supervivencia y la mejor forma de cuidar a su hijito muy pronto.

Comienzan a crear, ellos mismos otros juegos que tienen las mismas características que los que aprendieron : ser divertidos, dar confianza al niño y aumentar la seguridad en el agua.

Dra. Patricia Cirigliano
Directora de la Primera Escuela Argentina de Natación para Bebés
http://www.matronatacion.com.ar/

Comparte este contenido

Submit to FacebookSubmit to Google PlusSubmit to TwitterSubmit to LinkedIn

NO tienes permisos para ingresar comentarios

Buscar en Zp