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La PLAGIOCEFALIA es un problema frecuente desde que los bebés duermen boca arriba.
Consiste en una deformación de la cabeza, caracterizada porque cuando se mira la cabeza del niño desde arriba (“ a vuelo de pájaro”); adquiere en vez de la forma oval normal la forma de un paralelogramo. En la gran mayoría de los casos la PLAGIOCEFALIA se debe a una deformación del cráneo por fuerzas externas (como dormir boca arriba); es lo que se conoce como PLAGIOCEFALIA DEFORMATIVA o POSICIONAL.
Es muy común que se presente en niños con TORTÍCOLIS CONGÉNITA. En casos raros, la plagiocefalia puede ser debida a cierre precoz de las suturas craneales (craniosinostosis). Sólo el médico puede hacer esta diferenciación.
Incidencia La plagiocefalia es un problema muy común. Se estima que 6 cada 100 niños menores de un año pueden tener un grado evidente de plagiocefalia. Este problema se ha vuelto más frecuente desde que los bebés han vuelto a dormir boca para arriba. Sin embargo, la posición para dormir boca arriba continúa siendo la más segura y la única que protege contra el síndrome de muerte súbita infantil. Por esta razón, tal como lo aconsejan la Sociedad Argentina de Pediatría, la Asociación Española de Pediatría y la Academia de Pediatría de los EEUU, los bebés deben continuar durmiendo boca para arriba.
Diagnóstico El diagnóstico de plagiocefalia se realiza por el examen físico que lleva a cabo el pediatra en cada control de salud. Sin embargo, debido a que a veces la deformidad puede ser muy sutil, la plagiocefalia puede pasar desapercibida para el pediatra. Si usted nota algún tipo de deformación o asimetría en la cabeza de su hijo, no dude en consultar a su pediatra.
La función del pediatra no sólo es la de diagnosticar la plagiocefalia sino también hacer la diferenciación entre plagiocefalia posicional y una craniosinostosis, ya que el tratamiento de estas dos condiciones difiere. Esta diferenciación puede hacerse generalmente sólo con la revisación física, pero a veces son necesarias radiografías o tomografía computada. Factores de riesgo Hay niños que tienen más riesgo de tener plagiocefalia, como por ejemplo bebés macrosómicos (que pesaron 4000 kg o más) bebés prematuros bebés con líquido amniótico escaso dentro del útero' bebés cuyas mamás tienen útero pequeño bebés con hidrocefalia bebés con tortícolis (desviación del cuello desde el nacimiento) Signos y síntomas La plagiocefalia puede producir las siguientes alteraciones en la cabeza de un niño: aplanamiento de la parte posterior de la cabeza, de un solo lado aplanamiento de la parte posterior de la cabeza, en los dos lados (braquicefalia) abombamiento de uno de los lados de la frente un ojo parece más pequeño que el otro una oreja está más adelante que la otra 'siempre tiene la cabeza para el mismo lado Si su hijo presenta alguno de estos síntomas no dude en consultar a su pediatra de cabecera. Derivación al especialista Según la gravedad, el pediatra puede solicitar la derivación a un neurocirujano o un cirujano ortopedista.' Tratamiento El tratamiento de la plagiocefalia posicional incluye: técnicas de reposicionamiento Técnicas de reposicionamiento: estas técnicas tienen por objetivo hacer que su bebé apoye la cabeza en un lado diferente del que tiene aplanado; también estimulan que su bebé aprenda a pasar más tiempo en posición boca abajo (mientras está despierto) de manera de fortificar sus músculos del cuello y evitar que su cabeza esté todo el tiempo apoyada. Ejercicios para la tortícolis: la mayoría de los niños con plagiocefalia posicional tienen en mayor o menor grado tortícolis. Esto hace que tengan el cuello torcido hacia un lado y que les cueste girar hacia el otro. Estos ejercicios ayudan a su bebé a poder girar la cabeza libremente hacia ambos lados. Cascos y bandas cefálicas En bebés de más de 3 meses o con plagiocefalia severa, las técnicas de reposicionamiento y los ejercicios para la tortícolis no alcanzan.
Es necesario algún tipo de tratamiento ortopédico para permitir que la cabeza del niño se redondee nuevamente. Esto puede lograrse mediante técnicas como la Cranioplastia Ortótica Dinámica (DocBand) que no requieren ningún tipo de cirugía y que han demostrado tener resultados excelentes. El tratamiento de la craniosinostosis, a diferencia de la plagiocefalia, es quirúrgico.
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